He estado leyendo: Buscando el Domingo [Searching for Sunday]

searching-for-sundayLo que me impresionó más en este libro es darme cuenta de la realidad de que muchas personas ven a la iglesia de una manera muy diferente de lo que debería ser y de lo que fue diseñado para ser. Para muchos, la iglesia es sólo un evento en el que están a la espera de ser entretenidos con buena música y un discurso sobre temas de interés basado en la Biblia. Cuando cualquiera de estas cosas no se cumple, la persona comienza a buscar otra iglesia donde la música de alabanza es mejor y donde hay un gran orador que motiva a la audiencia. Hay otras opciones sin ir a la iglesia también. Si usted está buscando aprender más acerca de la Biblia, se puede aprender en casa leyendo un buen libro cristiano. Si lo que desea es escuchar un buen sermón, se puede ver en la televisión o en Internet.

Rachel Held Evans en “Buscando el Domingo” [Searching for Sunday www.searchingforsunday.com] nos motiva a restaurar la verdadera razón de la iglesia, que es tener un encuentro con el Padre, por Cristo en el Espíritu Santo y en comunión con nuestros hermanos. Y este encuentro con Jesús no es sólo un sermón o cantar alabanzas, el encuentro con Cristo también puede ser con sabor en la comunión; sentido en el agua del bautismo; sentimos el aceite de la unción, que nos recuerda que Jesús está con nosotros, incluso en nuestro sufrimiento; en el matrimonio somos unidos con una familia y en la confirmación reafirmamos nuestra pertenencia a una familia espiritual; y experimentamos el perdón en la confesión. En todo esto somos guiados por personas que son llamados a ministrar a los santos y ordenados como pastores.

La participación en los sacramentos hace que nuestra experiencia con la iglesia esté llena de participación con Cristo y con los hermanos y no sólo como espectadores. En mi pequeña iglesia no tenemos un elocuente predicador y un buen grupo de alabanza, si usted está buscando ese tipo de entretenimiento no lo encontrará en mi iglesia, puede ir a otra parte. Pero si viene, tendrá un encuentro con Jesucristo a través de los sacramentos. Todo lo demás es secundario, porque lo principal es estar presente con Cristo en la Iglesia.

Pan, vino, agua y aceite son partes normales de nuestro mundo físico. Cuando comemos el pan y el vino en la iglesia, o somos sumergidos en el agua, o ungidos con aceite, se crea un lugar en nuestro mundo físico en el que podemos conectarnos con el Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo tienen una existencia que es alegre, emocionante, y amorosa. Ellos están siempre en movimiento y haciendo algo. El pan, el vino, el agua y el aceite son eventos de adoración que abren una puerta y nos permiten entrar en su vida alegre amorosa y llena de acción. Su vida es como un baile, y el pan, el vino, el agua y el aceite son una manera para que nos unamos en la danza. No tenemos que hacer nada para ganar nuestro lugar en el baile. En vez de tratar de llegar a ellos, el Padre, el Hijo y el Espíritu utilizan el pan, el vino, el agua y el aceite de venir a vivir con nosotros.

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11-Church-Searching_for_Sunday-phoneWhat struck me most in this book is to realize the reality that many people see the church in a very different way than it should be and how it was designed to be. For many the church is only an event where they are waiting to be entertained with good music and a speech on relevant topics based on the Bible. When either of these things is not met, the person begins looking for another church where praise music is better and where there is a great speaker who motivates the audience. There are other options without going to church also. If you are looking to learn more about the Bible, you can learn at home reading a good Christian book. If you just want to hear a good sermon, you can see it on TV or the Internet.

Rachel Held Evans in Searching for Sunday (www.searchingforsunday.com) motivate us to restore the real reason for the church, which is having a meeting with the Father, through Christ in the Holy Spirit and in communion with our brothers. And this encounter with Jesus is not only a sermon or singing praises, the encounter with Christ can also be flavored in communion; felt in the water of baptism; we feel the anointing oil, which reminds us that he with us even in our suffering; we are united in marriage with a family in the confirmation reaffirm our belonging to a spiritual family and we experience forgiveness in confession. In all this we are guided and helped by people who are called to minister to the saints ordained as pastors.

Participation in the sacraments makes our experience with the church full of participation with Christ and with our brothers and not only as spectators. In my small church we do not have an eloquent preacher and a good praise band, if you are looking for that type of entertainment you will not find in my church, you can go elsewhere. But if you come, you will have an encounter with Jesus Christ through the sacraments. Everything else is secondary, because the main thing is to be present with Christ in Church.

Bread, wine, water and oil are normal parts of our physical world. When we eat bread and wine at church, or get dunked in the water, or anointed with oil, it creates a place in our physical world where we can meet with the God who is Father, Son, and Holy Spirit. The Father, Son, and Holy Spirit have an existence that is joyful, excited, and loving. They are always moving and doing something. The bread, wine, water and oil are worship events that open a door and allow us to enter their joyful, loving, action filled life. Their life is like a dance and the bread, wine, water and oil are a way for us to join in the dance. We don’t have to do anything to earn our place in the dance. Instead of us trying to get to them, the Father, Son, and Spirit use the bread, wine, water and oil to come and live with us.

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