Atrapado

laguna cuzcachapa

Estábamos a la orilla de la laguna cuzcachapa.

Habíamos buscado lombrices de tierra como carnada y ahora con una sonrisa clavo una en el anzuelo.

Después de algún tiempo.

Un tirón.

Un pequeño pez, ahora es pescado.

Atraído por su apetito.

Apetitos.

Todos los tenemos.

El deseo de tener.

El deseo de satisfacer.

Pero cada uno es tentado cuando es atraído, seducido y hostigado por su propio deseo. ~ Santiago 1:14

Y aunque el apetito en sí mismo no es pecaminoso, las decisiones que tomamos en nuestra búsqueda de satisfacer nuestros apetitos a menudo lo son.

Gula

Codicia

Adulterio

Semejante pasión concibe y da a luz al pecado;
y este, una vez cometido, origina la muerte.
Santiago 1:15

Proverbios 5 advierte de los peligros que seguramente vendrán cuando prestamos atención a las voces seductoras de nuestros deseos carnales en la voz de alguien que no sea nuestra esposa (o esposo).

Sólo se tarda un momento.

Un vistazo.

Una sonrisa.

Un alma inocente, atrapada, atraída por su apetito.

Que tu fuente sea bendita,
disfruta con la esposa de tu juventud,
cierva querida, gacela encantadora;
que sus pechos te embriaguen cada día
y su amor te cautive sin cesar.
¿Por qué has de enamorarte, hijo mío, de una ajena
y caer en brazos de una desconocida?
Proverbios 5:18-20

 

Satanás, como un buen pescador, pone en el anzuelo la carnada de acuerdo con el apetito de los peces. Thomas Adams

“Con esta carnada lo voy a atrapar”, dice Satanás.

Y, si no tenemos cuidado,

si no escuchamos a la Sabiduría,

si no damos la vuelta y corremos,

si no elegimos usar la vía de escape que Dios promete hacer por nosotros (1 Corintios 10:13)

SEREMOS ATRAPADOS.

La decisión es nuestra.

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Mirar al frente

hacia adelanteCuando yo estaba aprendiendo a manejar, mi papá me dio excelentes consejos. Un día, mientras estábamos conduciendo por un camino de tierra en mi pueblo, me encontré luchando por mantener el automóvil en movimiento en línea recta, hacia adelante. Yo vagaba hacia la izquierda, luego serpenteaba hacia la derecha, sólo para ir a la deriva a la izquierda de nuevo. Ir recto resultó ser mucho más difícil de lo que pensaba. Después de varios kilómetros de ir de un lado a otro de la carretera, papá me habló suavemente con palabras de sabiduría.

“Dejá de concentrarte en lo que está a la izquierda o a la derecha. Centrá toda tu atención en lo que está delante de vos, hacia donde vas, hacia dónde querés ir”.

Les dije que mi papá era sabio. Seguí su consejo (Yo soy hijo de mi papá, después de todo) y luego, ¡conduje como un profesional! No más serpenteos de un lado a otro de la carretera para mí.

A medida que viajamos por la vida, a menudo es difícil mantener nuestro enfoque.

Tentaciones.

Derrotas.

Tentaciones.

Pruebas.

Tentaciones.

Decepciones.

Ah, y no olvidemos, ¡las tentaciones!

Es difícil mantenerse en el buen camino cuando vamos a toda velocidad alrededor, a través y sobre todos estos obstáculos, y sin embargo, eso es exactamente lo que son: bloqueos de la carretera.

El enemigo sabe que si tiene éxito en capturar nuestro ojo,

el resto de nosotros pronto le seguirá.

Antes de que nos demos cuenta,

estaremos en un desvío que nunca tuvimos la intención de tomar,

dirigidos a un destino al que nunca nos propusimos ir.

Hoy, mientras estaba leyendo Proverbios 4, mi Padre Celestial, mi papá Abba,

suavemente me habló palabras de sabiduría:

Que tus ojos miren de frente,
que sea franca tu mirada.
Observa el sendero que pisas
y todos tus caminos serán firmes.
No te desvíes a ningún lado
y aleja tus pasos del mal.

Proverbios 4:25-27

Les dije que mi papá es sabio. Mi plan es seguir su consejo (Yo soy hijo de mi papá, después de todo) y pronto, espero llegar a mi destino…

¡cerca del corazón de Dios!

Mientras mantenga mi mirada fija en papá Dios, no van a haber más serpenteos de un lado a otro para mí.

Sí, estoy siguiendo el camino de la sabiduría hasta llegar a mi hogar celestial.

¿Y tú?

¿Quieres tener sabiduría?

sabiduria

“La sabiduría empieza con el temor de Jehová,
los insensatos desprecian la sabiduría y la instrucción”.
Proverbios 1:7

Porque la reverencia y el temor de Dios son básicos para toda la sabiduría.
Conocer a Dios da como resultado toda clase de entendimiento.
Proverbios 9:10

Muchos van en busca de sabiduría a los lugares equivocados.

La sabiduría empieza con el Señor.

Si vamos a ser sabios, debemos conocer a Dios, porque toda la sabiduría se encuentra en él.

Debemos tener un espíritu enseñable.

A decir verdad, esto podría ser la parte más difícil de llegar a ser sabio. Por alguna razón, atender la instrucción no es fácil para nosotros los humanos. Desde el momento en que nacemos, nuestro deseo de explorar y aprender comienza. Sin embargo, nuestra voluntad de seguir el consejo y hacer lo que se nos dice, bueno, eso es una cosa totalmente diferente.

Y sin embargo, ¿no te parece que los que son verdaderamente sabios son los que escuchan y luego siguen los sabios consejos de los demás?

Si tú y yo vamos a beber de la fuente de la sabiduría, primero tenemos que sentarnos a los pies de Dios y contemplar su rostro. Tenemos que empezar a conocer, de verdad conocer, al Amante de nuestra alma, nuestro precioso Salvador, nuestro papá, nuestro Abba.

Cuando lo conocemos, Él es fiel para guiarnos, conducirnos y difundirnos su sabiduría.

Necesitamos entonces estar preparados para

recibir su consejo,

estar abiertos a seguir su instrucción,

y estar dispuestos a ser flexibles en sus manos,

mientras nos crea y nos moldea a su imagen.

Aquí es donde la sabiduría comienza.